Iglesia Bautista Amistad en Cristo
ED dom., 8 de febrero
      • Filipenses 2:3RVR60

  • GRATA CERTEZA
  • CRISTO ES LA PEÑA DE HOREB
  • EN MI VIDA GLORIA TE DOY
  • Introducción

    La semana pasada terminamos el capítulo 9. Allí vimos:
    A pesar de sus ventajas como pueblo de Dios, los judíos rechazaron a Cristo corporalmente.
    Ese rechazo reveló quienes no eran o son de la Israel de Dios.
    No es injusto que Dios da misericordia a algunos y a otros no.
    Porque esa misericordia se le da a la persona que responda por fe a su palabra, la que habla de Jesucristo el Salvador de todo el mundo (judíos y gentiles).
    La fe en Cristo, y no en sus propias obras, es lo que nos brinda la justicia y nos salva de la culpabilidad.
    Ahora vamos a iniciar el estudio del capítulo 10.

    Desarrollo

    Aquí Pablo expresa un profundo anhelo por la salvación de Israel mientras explica por qué muchos judíos celosos la pierden: la ignorancia de la justicia de Dios los lleva a confiar en sus propios esfuerzos en lugar de someterse a la provisión de Dios en Cristo.
    Romanos 10:1–4 RVG
    1 Hermanos, ciertamente el deseo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para su salvación. 2 Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. 3 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer su propia justicia, no se han sujetado a la justicia de Dios. 4 Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.
    V.1 - …el deseo de mi corazón…
    Refleja el mismo sentir que Pablo expresó en Romanos 9:1-3
    Allí Él se ofreció a sí mismo y su condena a cambio de la salvación de su pueblo
    Aquí ofrece su oración
    …mi oración a Dios por Israel…para su salvación
    Pablo creía en Dios
    Creía en sus promesas
    Y si no podría condenarse por ellos oraría a Dios por Israel
    Salmo 37:4 RVG
    4 Deléitate asimismo en Jehová, y Él te concederá las peticiones de tu corazón.
    Filipenses 4:6 RVG
    6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y súplica, con acción de gracias.
    V.2 - …yo les doy testimonio…
    Pablo recuerda su propia identidad anterior y como era celoso también
    Hechos de los Apóstoles 22:3 RVG
    3 Yo de cierto soy hombre judío, nacido en Tarso, ciudad de Cilicia, pero criado en esta ciudad, educado a los pies de Gamaliel, enseñado según la perfecta manera de la ley de los padres, siendo celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros.
    Filipenses 3:6 RVG
    6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
    Gálatas 1:13–14 RVG
    13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; 14 y que adelantaba en el judaísmo sobre muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.
    …de que tienen celo de Dios…
    Pablo sabía que ellos eran igual que él antes de su conversión
    …pero no conforme a ciencia…
    Su celo no era un celo iluminado por la verdad, era un celo basado en el egoísmo
    Gálatas 4:17 RVG
    17 Ellos tienen celo de vosotros, mas no para bien; antes, os quieren apartar para que vosotros tengáis celo por ellos.
    Es importante ver que el fracaso de Israel fue resultado de su determinación de alcanzar su objetivo a su manera. - Robert H. Mounce
    V.3 - …Ignorando la justicia de Dios…
    Los judíos tenían celos, ellos guardaban la ley, pero su error era y es pensar que la justicia depende de uno mismo
    …procurando establecer su propia justicia…
    Nuestra ‘justicia’ es inútil delante de Dios
    Isaías 64:6 RVG
    6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
    La justicia se establece por la fe
    Romanos 1:17 RVG
    17 Porque en él la justicia de Dios es revelada de fe en fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
    Y no cualquiera sino la fe en Cristo
    Romanos 3:21–22 RVG
    21 Mas ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios es manifestada, siendo testificada por la ley y los profetas; 22 la justicia de Dios que es por la fe de Jesucristo, para todos y sobre todos los que creen; porque no hay diferencia;
    Por rechazar a Cristo, el cumplimiento de la ley, ellos dejaron de confiar en la ley y confiaban en si mismos
    V.4…el fin de la ley es Cristo…
    Porque Cristo satisface todos los requisitos de la ley
    Juan 8:46 RVG
    46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Y si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?
    Mateo 5:17 RVG
    17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
    Romanos 8:3–4 RVG
    3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
    Colosenses 2:13–14 RVG
    13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, perdonándoos todos los pecados, 14 cancelando el manuscrito de las ordenanzas que había contra nosotros, que nos era contrario, quitándolo de en medio y clavándolo en la cruz;
    …para justicia a todo aquel que cree.
    La justicia — un estado de rectitud legal que satisface los requisitos morales del carácter de Dios
    Esto se obtiene por la fe en Jesucristo no por sus propios méritos
    Gálatas 3:24 RVG
    24 De manera que la ley fue nuestro ayo para traernos a Cristo, para que fuésemos justificados por la fe.

    Conclusión

    Hermanos, no caigamos en la trampa de pensar que las personas honestas, celosas, y religiosas, serán salvas en el juicio porque no será así. A pesar de todo eso, serán condenados por su pecado porque ninguna buena obra pueda salvar.
    Nuestros paisanos católicos corren este peligro. Nuestros paisanos religiosos corren este peligro. Nuestros paisanos irreligiosos corren este peligro. Todos confían en si mismo para llegar al Cielo.
    Prediquémosles del gran regalo de la justificación que se encuentra por creer en la obra terminada de Jesús.