Iglesia Bautista Amistad en Cristo
CP dom., 22 de marzo
      • Marcos 10:27RVR60

  • VICTORIA EN CRISTO
      • Marcos 10:27RVR60

  • TIERRA DE LA PALESTINA
  • DILO A CRISTO
  • ANTE EL TRONO CELESTIAL
  • Introducción

    Mike Tyson, el antiguo campeón indiscutible de boxeo de peso pesado, ganó entre 300 y 400 millones de dólares durante su apogeo en las décadas de 1980 y 1990. Se convirtió en uno de los deportistas mejor pagados de la historia, encarnando el éxito mundano con enormes ingresos, fama y un estilo de vida lujoso.
    Gastos extravagantes: Tyson se gastó su fortuna en artículos de lujo como mansiones, carros exóticos, joyas (incluida una cadena de diamantes de 173,000 dólares), limusinas, fiestas, motocicletas, ropa e incluso tigres de Bengala. Mantenía un séquito y unos gastos mensuales que, según se informa, alcanzaban los cientos de miles de dólares, viviendo como un miembro de la realeza intocable.
    En 2003, a los 37 años, Tyson se acogió al Capítulo 11 de la ley de quiebras con una deuda de entre 23 y 38 millones de dólares. Esto incluía millones en impuestos impagados (en EE. UU. y en el extranjero), acuerdos de divorcio (por ejemplo, 9 millones de dólares a una exmujer), honorarios legales entre otras obligaciones. Había malgastado casi todo, quedándose con unos activos y un efectivo mínimos.
    Tyson admitió más tarde que el dinero no le había aportado una satisfacción duradera, diciendo cosas como «Lo tenía todo, pero era miserable» y «Era joven e imprudente». Reflexionó sobre el aislamiento, las luchas contra la adicción y las relaciones rotas, dándose cuenta de que la riqueza no podía comprar la paz ni la seguridad.
    Tyson estaba rodeado de lujos, confiando en las riquezas como fuente de identidad y seguridad, solo para encontrarse con el vacío cuando estas desaparecieron.
    No somos tan diferentes. De los 8,3 mil millones de personas vivas en el mundo hoy día, el 40% vive con menos de 25,000 pesos diarios. Esto quiero decir, que si usted gana más de 750,000 mensuales, se incluye en el 60% de las personas más ricas del mundo.
    ¿Y, qué hacemos? Anhelamos más, damos poquito, y vivimos infelices engañados por pensar que tener la misma vida que Mike Tyson resolvería todos nuestros problemas.
    Poner tanto valor en los recursos materiales termina en desastre.

    Desarrollo

    Esta mañana quiero hablarles de lo que nos enseña la Biblia de este asunto.
    Vamos a Lucas 16:19.
    El contexto inmediato (vv. 1-18) prepara el terreno al abordar la forma en que las personas (en particular los fariseos) gestionan los recursos materiales, sus prioridades y su respuesta a la ley de Dios.

    1 - El peligro de la indiferencia

    «La indiferencia es una parálisis del alma, una muerte prematura». - Antón Chéjov
    Lucas 16:19–21 RVG
    19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. 20 Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado a la puerta de él, lleno de llagas, 21 y deseaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.
    El hombre rico vivía en un burbuja
    La realidad lo rodeaba
    Le importaba su propia vida
    Santiago 4:17 RVG
    17 Así que, al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.

    2 - La repentina llegada de la muerte

    «La muerte nunca llega en el momento adecuado, por mucho que los mortales crean lo contrario. La muerte siempre llega como un ladrón». - Christopher Pike
    Lucas 16:22–23 RVG
    22 Y aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Y murió también el rico, y fue sepultado. 23 Y en el infierno alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio a Abraham de lejos, y a Lázaro en su seno.
    Los dos hombres se murieron
    Uno tenía todo y el otro nada
    Sus destinos eternos eran totalmente diferentes
    Santiago 4:14 RVG
    14 cuando no sabéis lo que será mañana. Porque, ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.

    3 - No hay segundas oportunidades

    «El mayor arrepentimiento de tu vida no será lo que hiciste, sino lo que no hiciste». - Desconocido
    Lucas 16:24–26 RVG
    24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. 25 Y Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora este es consolado, y tú atormentado. 26 Y además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan, ni de allá pasar acá.
    El rico se despertó en miseria eterna
    Quería un poco de confort como tenía en su vida terrenal
    Sus papeles se invirtieron y no había otra oportunidad
    Hebreos 9:27 RVG
    27 Y de la manera que está establecido a los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio;

    4 - Su palabra es suficiente

    «Si crees lo que te gusta del Evangelio y rechazas lo que no te gusta, no es en el Evangelio en lo que crees, sino en ti mismo».
    Lucas 16:27–31 RVG
    27 Entonces él dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, para que no vengan ellos también a este lugar de tormento. 29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; que los oigan. 30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; mas si alguno va a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de los muertos.
    Ya entendida la realidad del pesar de la eternidad separado de Dios tiene compasión por otros
    Quiere que los demás no sufran lo que ya vive
    Si no creía su palabra, ningún milagro sería suficiente
    Juan 12:48 RVG
    48 El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, esta le juzgará en el día final.

    Conclusión

    Tendemos a pensar en nosotros mismos. No nos importa la verdad. No nos importa los demás. Vivimos engañados.
    La historia de Mike Tyson y el hombre rico nos son una advertencia. Poner más valor en el presente, en nuestras vidas, en los recursos materiales no nos llevará la felicidad ni la seguridad eterna. Un día repentino estaremos todos delante de la presencia de nuestro Creador. Te ruego que sean sabios y hagan caso a la verdad de la palabra de Dios. Si no, nos despertamos en el más allá sorprendidos por nuestra nueva realidad y no habrán segundas oportunidades.
    Orar.