Iglesia Bautista Amistad en Cristo
IBCS dom., 5 de julio
      • 2 Timoteo 1:7RVR60

  • VEN Y VÍVIRAS
      • 2 Timoteo 1:7RVR60

  • NUESTRA FORTALEZA
  • HAY UNA FUENTE SIN IGUAL
  • ALAS COMO ÁGUILAS
  • Introducción

    Un hombre cristiano fue objeto de un trato injusto y, finalmente, despedido de su trabajo debido a las mentiras de un compañero de trabajo (fue alguien que quería su puesto).
    Alguien nos hace mal y no lo merecemos. No es fácil hacer pasar por algo así. Implica frustración, dolor, y aislamiento. Son cosas que nadie prefiere endurecer.
    Decimos, ¿Dios, dónde estas? ¿Dios, por que permitas esta situación? Dios, no lo aguanto más, ¿cuándo ¿vas a intervenir?
    «A veces, lo más difícil no es lo que te han hecho, sino resistir la tentación de arreglarlo tú mismo.».
    Lo peor es cuando nos pasa y sabemos sin duda que estamos en lo correcto. Así fue la situación con el joven David.

    Desarrollo

    Después de que Dios rechazó a Saúl como rey por su desobediencia y su Espíritu se alejó de él, Dios eligió a David (1 Sam 16:12). En seguida, Samuel, el profeta de Jehová lo ungió. Como resultado, el Espíritu Santo vino sobre David de una manera especial y notable (1 Sam 16:13). Motivos por las cuales nosotros pensaríamos que tenemos la razón y merecemos el apoyo divino pero no sucedió así con el joven David.
    Después de encontrar favor en los ojos del rey Saúl, David le tocó musica para darle alivio. Después de ser desafiado el pueblo Israelí por el gigante del ejercito filisteo, David lo enfrentó en el poder de Dios y le mató. Fueron cosas que llamaron la atención de toda la nación y empezaron a hablar de sus logros y como eran mayores que los de Saúl. Eso es cuando Saúl empezó a perseguir a David. Miren las cosas que David sufrió por culpa de Saúl.
    Saúl intento matarlo con lanza (1 Sam 18).
    Envió a su hijo Jonathan a matarlo (1 Sam 19).
    Envió soldados a la casa de David a matarlo (1 Sam 19)
    Envió hombres a capturarlo (1 Sam 19).
    Le ofreció a su hija mayor en matrimonio y después se la dio a otro (1 Sam 18).
    Le prometió a su otra hija si podía matar a 100 filisteos poniendole trampa esperando que muriera en batalla (1 Sam 18).
    Dio su esposa Mical a otro hombre en matrimonio (1 Sam 25).
    Masacró a 85 sacerdotes por haberle dado a David alimento mientras el rey lo cazaba (1 Sam 22).
    Cada uno de nosotros diría, ¡Basta David! ¡No lo aguantes más! Ya es tiempo de tomar las riendas. Pero no lo hizo.
    Para mi la corona del carácter del joven David se demuestra en 1 Samuel 24.
    Después de una batalla contra los filisteos, Saúl vuelve a perseguir a David. En el camino, Saúl entra una cueva por un momento sin saber que David está adentro escondido con sus seguidores. Es cuando algo impresionante ocurre.

    1 - Es dado permiso

    1º Samuel 24:4 "4 Y los hombres de David le dijeron: He aquí, el día que te ha dicho Jehová: He aquí, yo entregaré a tu enemigo en tus manos, y harás con él como bien te pareciere…”
    David y sus seguidores están escondidos en la oscuridad de la cueva.
    Saúl entra sin sin saber que están dentro.
    Los seguidores de David le dicen que Dios ha provisto su venganza.

    2 - Elige la paz en vez de la venganza

    1º Samuel 24:4 "…Entonces se levantó David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl."
    A pesar del permiso de sus seguidores David no mata a Saúl.
    Solo le corta un pedacito de su ropa (Saúl no lo sabía).
    Después de que Saúl se va de la cueva David le grita explicándole que hizo y el por qué.

    3 - Dios resuelve la situación

    1º Samuel 24:15 "15 Jehová, pues, será Juez, y Él juzgará entre tú y yo. Él vea, y sustente mi causa, y me defienda de tu mano."
    David termina por decirle que dejará que Dios sea el juez entre él y Saúl, pero él no iba a hacer nada al rey.
    Después de escuchar el razonamiento de David Saúl se echó a llorar en arrepentimiento.
    Deja de perseguir a David y hace un pacto con él acerca de su linaje.

    Conclusión

    David tenía el llamado de Dios. Tenía la bendición de Dios. Tenía la razón. Tuvo la oportunidad de vengarse. Pero, eligió bendecir a su enemigo y dejar que Dios hiciera la obra. Y Dios lo hizo.
    En lugar de defenderse, demandar, difundir rumores en su contra o intentar «desenmascarar» a esa persona por su cuenta, optó por orar, perdonar y dejar que Dios se ocupara de la injusticia. Confió en Romanos 12:19 («Mía es la venganza, yo pagaré», dice el Señor) y se centró en mantener la integridad y la paz.
    ¿Qué ocurrió? Aproximadamente un año después, el mismo compañero de trabajo que había provocado su despido fue despedido a su vez por la empresa por un comportamiento similar. El hombre que había confiado en Dios vio más tarde cómo se restablecía su propia trayectoria profesional.
    ¿Qué tal usted? ¿Qué hará cuando se encuentre en la misma situación? Elegirá tomar las riendas y vengarse o hacer lo que hizo David. El hombre de que se dice era “un varón según el corazón de Dios” (1 Sam 13:14). Confiar en Dios, esperar en Dios, y dejar que Dios haga la obra.
    Como dice el gran misionero a Ecuador martirizado por su fe en los 50 del siglo pasado:
    “Dios siempre da lo mejor a aquellos que dejan la elección con Él.” Jim Elliot
    Orar.
      • 1º Samuel 24:4RVR60

      • 1º Samuel 24:4bRVR60

      • 1º Samuel 24:15RVR60