El deseo del cristiano de crecer en su fe es hermoso y
bíblico, y se ilustra muy bien en Jeremías 17 donde la Escritura
describe: "Bendito el varón que confía en Jehová" al ser
"como el árbol plantado junto a las aguas... en el año de sequía no
se fatigará, ni dejará de dar fruto". (RVR1960) Pero, ¿cómo crecen
realmente las personas?
Discipulado Transformador describe
el proceso que trae a la vida a ese tipo de persona descrita en la
Biblia. No existe una fórmula mágica o un mantra para recitar, sino
más bien una medida sustantiva de investigación con iglesias e
individuos que con mucho entusiasmo han respondido el llamado de
Jesús a hacer discípulos.
Una compilación de esta sabiduría e historias, guía a líderes y
miembros de iglesias a practicar esto de forma intencional para
promover una cultura integral de crecimiento en la que la gente
crece en su fe cristiana.
Existirá crecimiento, pero no gracias a nuestra investigación, sino
por el poder de la palabra de Dios y el Espíritu Santo que trabaja
a través de la iglesia (de la misma forma que siempre los
discípulos han sido creados). Cuando el pueblo de Dios se une en la
misión de Dios a través del Espíritu santo, las vidas se
transforman.
A Christian’s desire to grow in faith is beautiful and biblical,
best illustrated in Jeremiah 17 where Scripture describes “The man
who trusts in the LORD” as being “like a tree planted by water . .
. It will not worry in a year of drought or cease producing
fruit.”
But how do people really grow?
Transformational
Discipleship describes the process that brings to life
that kind of person described in the Bible. There’s no magic
formula or mantra to recite here, but rather a substantive measure
of research with churches and individuals who have wholeheartedly
answered the call of Jesus to make disciples.
A compilation of their wisdom and stories, it surely guides church
leaders and members to practice the intentional efforts needed to
foster an entire culture in which people grow in Christian
faith.
And they will grow, not because of human research, but by the power
of the Word and of the Holy Spirit working through the church—the
same way disciples have always been made. When the people of God
engage in the mission of God through the Spirit of God, lives are
transformed.