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    5 cosas sobre la vida eterna

    Hola

    Permíteme hacerte las siguientes preguntas:


    • ¿Has llegado al convencimiento de su vida espiritual de que si murieras hoy irías al cielo?
    • Supongamos que murieras esta noche y te presentas ante Dios y él te dijera, "¿Por qué razón debo dejarte entrar a mi cielo? ¿Qué le responderías?


    Regálame unos minutos más de tu tiempo, para seguir hablando de cómo sabemos que tenemos vida eterna y cómo tú también lo puedes saber.


    1. GRACIA.

    1a. La vida eterna (el cielo) es un regalo.                                  

    La Biblia dice: "...la dádiva (el regalo) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 6:23b).

    Y porque es un regalo, como todo regalo auténtico...


    1b.  No se gana, ni se merece.                                            

    Por lo tanto, ningún esfuerzo personal, ninguna buena obra, ninguna actividad religiosa que usted pueda realizar le conseguirá un lugar en el cielo.

    La Biblia dice: " Porque por gracia sois salvos por medio de la fe: y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe". (Efesios 2:8-9)


    2. HOMBRE.

    ¿Por qué nadie puede ganar el cielo por sus propios esfuerzos? Porque la Biblia enseña que...


    2a. El ser humano es pecador.

    “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).


    Pecar es transgredir la ley de Dios. Incluye cosas como la mentira, la hipocresía, los malos pensamientos, las pasiones desordenadas y cosas semejantes.

    Supongamos que alguien pecara diez veces al día, aún cinco o quizá solamente tres. Sería prácticamente un ángel. Imagínese que tan sólo tres veces al día pensara cosas indebidas, dejara de hacer lo que debe hacer para con Dios y los hombres, serla una persona formidable, ¿no es cierto?


    Aunque fuera tan bueno, tendría sin embargo más de 1000 transgresiones en un año: si viviera 70 años entonces tendría 70,000 transgresiones. ¿Qué le sucedería a un delincuente ante una corte con 70,000 transgresiones en su historial?

    Por causa de esto...


    2b. El ser humano no puede salvarse a sí mismo.

    Si usted está deseando salvarse por su buena conducta, ¿sabe cuan bueno tiene que ser?  La Biblia dice que debería ser perfecto. "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto."(Mateo 5:48)


    No podemos hacer una tortilla de huevos, con cinco huevos buenos y uno podrido, servirlo a nuestra visita y esperar que sea aceptable.


    Igualmente, no podemos elevar nuestra vida a Dios, aunque tenga algunas cosas que los hombres llaman buenas, pues está llena de acciones y pensamientos que son podridos y esperar que sea aceptable.


    La Biblia dice: "Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero ofende en un punto, se ha hecho culpable de todo."(Santiago 2:10)


    Si queremos ir al cielo por medio de nuestras buenas obras, tendremos que ser perfectos. Con una regla tan exigente, nadie puede salvarse a sí mismo.


    3. DIOS.

    Sin embargo, a pesar de nuestros pecados...


    3a. Dios es misericordioso, por lo tanto no nos quiere castigar.

    Esto es así porque "Dios es amor" (1 Juan 4:8b)


    Y él dice: "Con amor eterno te he amado" (Jeremías 31:3b). Él nos ama, no por lo que somos, sino por lo que él es.


    Pero la misma Biblia que dice que Dios es amor, también dice que...


    3b. Dios es justo, por lo tanto tiene que castigar el pecado.

    La Biblia dice que, "..de ningún modo tendrá por inocente al malvado—"(Éxodo 34:7b)


    Supongamos que yo hubiera robado en un banco. Y en ese banco las cámaras secretas tomaron fotos mientras yo robaba. Y además de esto, todos los cajeros me identificaron como el ladrón. Al ser llevado ante el juez, él me hace la siguiente pregunta "¿Cómo se declara usted?" Yo estoy consciente de que soy culpable y toda la evidencia está en mi contra, así que respondo: " Su Señoría, soy culpable."

    Él luego me condena a cinco años de prisión por asalto a mano armada.


    Imagínese que después yo le diga al juez, " Señor juez, estoy muy arrepentido de haber robado el banco. Aquí tiene todo el dinero robado y ninguna persona fue perjudicada por esto. Prometo que jamás robaré otro banco si tan sólo usted me deja ir." ¿Cree usted que el juez sería justo si me dejara ir?


    Él tiene una norma de justicia que debe ser satisfecha. Dios es mucho más justo que el juez humano. Y él no puede simplemente excusar el pecado. Su perfecta e inmutable norma establece que "la paga del pecado es muerte." (Romanos 6:23).


    Dios nos ama y no desea castigarnos, pero él es justo y debe castigar el pecado, Ahora, ¿Cuál es la respuesta a este aparente dilema?


    Dios resolvió este aparente problema en la persona de Jesucristo.


    4. CRISTO.

    Exactamente, ¿Quién es Jesucristo para ti?


    4a. Cristo es el infinito Dios-Hombre.

    La Biblia nos dice claramente que él es 100% Dios y 100 % hombre en la persona de Jesucristo. En el principio era el Verbo (Jesucristo), y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios …Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros…" (Juan 1:1,14)


    Jesucristo vino a la tierra y vivió una vida sin pecado, pero mientras estuvo aquí...


    4b. Cristo murió en la cruz para pagar por nuestros pecados, resucitó de la tumba para darnos vida eterna y ascendió al cielo para preparar allí un lugar para nosotros.

    Imaginemos que este libro en mi mano contiene un registro minucioso de mi vida. Incluye todos los pecados que yo he hecho en mi vida, todas palabras habladas, todos los pensamientos que han pasado por mi mente. La Biblia nos dice que un día este libro será abierto delante de Dios quien me juzgará según lo que está escrito en el libro.


    Aquí, pues, está el problema, mi pecado. Dios me ama, pero odia mi pecado y debe castigarlo. Para resolver este dilema. Dios envió a su Hijo amado al mundo.

    La Biblia dice: "Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él (Cristo) el pecado de todos nosotros." (Isaías 53.6)


    Todos mis pecados, los cuales Dios aborrece, han sido colocados en su Hijo amado. Cristo llevó nuestros pecados en su propio cuerpo, estando en la cruz.

    Finalmente, cuando hubo pagado por el último pecado, Jesús exclamó: "Consumado es." (Juan 19.30). Esta es una palabra interesante en el texto original griego. Es "Tetelestai", una palabra que significa 'Ha sido consumado' y también 'la deuda ha sido pagada'. Él murió y fue enterrado por tres días; pero resucitó de entre los muertos y fue al cielo a preparar lugar para nosotros. Ahora nos ofrece el cielo (la vida eterna) como un regalo. ¿Cómo recibimos este regalo?


    5. FE.

    Este regalo se recibe por la fe.


    Usted puede tener un manojo de llaves como el nuestro; todas las llaves son parecidas. Pero si usted va a la puerta de nuestro templo y trata de abrirla con cualquier llave que no sea la correcta, le aseguramos que jamás abrirá la puerta. Así, la llave correcta para abrir la puerta del cielo es la fe salvadora. La fe es la llave que abre la puerta del cielo.


    Mucha gente confunde la verdadera fe con dos cosas.


    5a. La fe salvadora no es mero conocimiento intelectual: Muchos creen en Jesucristo de la misma forma que creen en cualquier personaje histórico como Cristóbal Colón. Pero no confían en que él pueda hacer algo por ellos.


    La Biblia dice que el diablo cree en Dios:  "Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen y tiemblan."(Santiago 2.19) ¿Sabía eso?


    Tampoco es fe temporal, o sea, confiar en Jesucristo para situaciones temporales en esta vida tales como enfermedades, presiones financieras, crisis familiar, etc.

    Esta fe es importante según la necesitemos, pero no puede salvar a nadie.

    Entonces, ¿Cómo es esta fe salvadora?


    5b. La fe salvadora es confiar sólo en Jesucristo para la vida eterna.

    Cristo no bajó aquí para sacarnos bien de una operación de apendicitis o para llevarnos sin peligro a una ciudad determinada. Cristo vino para llevarnos al cielo para que tengamos vida eterna.


    La Biblia dice: "Cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa." (Hechos 16:31)

    ¿Tiene esto sentido para ti?


    La pregunta que Dios te hace en este momento es:

    ¿Desearías recibir el regalo de la vida eterna ahora?


    La Biblia dice: "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo."(Apocalipsis 3:20)


    ¿Desearías recibir a Cristo como su Señor y Salvador?

    Ahora si esto es lo que realmente tú deseas, puedes dirigirte a Dios en oración:


    "Señor Jesucristo// sé que soy pecador(a) // y que no merezco la vida eterna.//Pero creo que Tú moriste y resucitaste por mí//para darme un lugar en el cielo.//Señor Jesús, ven a mi vida; // toma el control de ella; // perdona mis pecados y sálvame.//Me arrepiento de mis pecados// y ahora confió sólo en ti para mi salvación.//Acepto el regalo de la vida eterna que tú me das. Amén."


    Por favor, lee esta parte de la Biblia. "De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna." (Juan 6: 47)


    ¡Ahora tú eres un hijo(a) de Dios!


    La Biblia dice: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12)


    ¡Bienvenido a la familia de Dios!

  • Hola iglesia. Feliz año nuevo. Que esta nueva red social nos ayude a estudiar juntos la Palabra de Dios. 😘
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      La necesidad de andar en la luz

      Vivimos en un mundo donde muchos pretenden ser muy intelectuales y espirituales, pero no dan señales de ello. Tal vez el concepto del carácter cristiano ya no tenga ninguna importancia, por lo que se refleja una incoherencia entre las palabras y los hechos. Este tipo de pensamiento y actitud se contrapone con las Sagradas Escrituras al tener comunión con Dios y con los demás.

      El apóstol Juan escribe acerca de la necesidad de tener comunión con nuestro Creador, con las personas y con el resto de la creación. Hace una declaración metafórica: “Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:6-7). Las palabras “luz” y “tinieblas” en este texto tienen una representación antitética. La Biblia del Diario Vivir nos comenta al respecto: “La luz representa lo bueno, puro, verdadero, santo y confiable. Las tinieblas representan al pecado y lo perverso. Decir 'Dios es luz' significa que es perfectamente santo y veraz, y que solo él puede sacarnos de las tinieblas del pecado. La luz también se relaciona con la verdad, y esa luz expone todo lo que existe, sea bueno o malo. En las tinieblas, lo bueno y lo perverso parecen iguales; en la luz, es fácil notar su diferencia. Así como no puede haber tinieblas en la presencia de la luz, el pecado no puede existir en la presencia de un Dios santo”.

      Es evidente que, si andamos en luz, dejamos de andar en tinieblas. Esta verdad se fundamenta como un principio eterno: “La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella” (Juan 1:5). El mundo sigue estando en las tinieblas del pecado y no hay promesa de que esas tinieblas serán destruidas mientras dure el tiempo. De modo que Juan habla de andar en la luz aun en medio de la oscuridad que nos rodea. Pero la oscuridad no puede vencer a la luz; el que anda en la luz disfruta de comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo, y de una unión mística con los cristianos de todas las épocas (H.J. Blaney: CBB).

      Si queremos tener relación con Dios, debemos poner a un lado nuestro estilo de vida pecaminoso. Es hipocresía afirmar que somos de él y al mismo tiempo vivir como se nos antoja. Esto es precisamente lo que había dicho el Antiguo Testamento siglos antes. Dios dijo: “Seréis santos; porque Yo, el Señor vuestro Dios, soy santo” (Levítico 19:2). El que quiera encontrarse en comunión con Dios se compromete a una vida de bondad que refleje la bondad de Dios. C. H. Dodd escribe: “La Iglesia es una sociedad de personas que, creyendo en un Dios de pura bondad, aceptan la obligación de ser buenas como él”. Esto no quiere decir que una persona debe ser perfecta para poder tener comunión con Dios; porque, en ese caso, todos estaríamos excluidos. Pero sí quiere decir que toda su vida reconocerá sus responsabilidades, y se esforzará en cumplirlas, y se arrepentirá cuando falle. Querrá decir que nunca pensará que el pecado no tiene importancia; que, cuanto más cerca se encuentre de Dios, más terrible le parecerá el pecado.

      ¡Dios nos ayude y guíe a toda verdad en este nuevo año 2022!

      1. Bienvenido a este nuevo tiempo en la Gracia.
        1. Bienvenidos a este grupo. Somos personas amigables que nos preocupamos por ti. Juntos cloraremos grandes cosas
          1. Sendero en la Gracia. Un disculpado integral para estos nuevos tiempos.
            1. published a bulletin

              ReadMes de Mayo
              La adoración desde la perspectiva bíblica, teológica y sus tendencias.
            2. Las pertenencias de Pablo

              En circunstancias injustas, éstas pueden añadir otras necesidades a nuestra vida y, lo unico que nos puede quedar es echar mano a los recursos que uno posee, según nuestro llamado vocacional, los cuales pueden darle sentido a nuestra existencia. 

              El Apostol Pablo, cerca de su muerte, mientras se encontraba en la cárcel de Roma, por lo general tenía dos necesidades (2 Timoteo 4:13): 1) una necesidad corporal (la capa que dejé en Troas, en casa de Carpo, probablemente para abrigarse en la prisión) y 2) una necesidad intelectual (los libros, especialmente los pergaminos, posiblemente del AT). El hecho de que Pablo no los tuviera en su posesión lleva a la posible conclusión de que fue arrestado en Troas y no tuvo la oportunidad de recuperarlos; pero, cuando Timoteo los trajo a su poder éstos le dio sentido a su vida, especialmente los libros, que le proporciono todo lo necesario para fortalecer su fe, crecer y ganarse la vida eterna. 

              ¿Por qué circunstancias de la vida estás pasando? ¿Qué necesidades tienes? ¿Cuáles son tus pertenencias físicas e intelectuales? Sea cuales fueren tus necesidades o circunstancias, echa mano de los recursos, dones y talentos que posees para suplirlas, con la ayuda de Dios, y así tendrás un verdadero sentido en tu vida.

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                Las palabras sabias de un pastor

                Cuantas veces, al escuchar el mensaje de Dios por medio de un pastor, nos hemos preguntado: ¿cómo sabe el pastor sobre mi situación? ¿quién lo habrá contado? ¡todo el mensaje ha sido para mí! Lo cierto es que las palabras sabias de los pastores bíblicos, no hablan “con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que [nuestra] fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4,5). 

                En Eclesiastés 12:11 vemos que las palabras del sabio pastor son como aguijones. Es decir, que se hunden en la mente, estimulan el pensamiento ético y moral de los oyentes. En el Antiguo Testamento, a Dios se lo llama claramente el Pastor de Israel, que va delante de su rebaño, que lo habla con autoridad ante sus desviaciones, lo guía, lo conduce a donde hay alimento y agua, lo protege, y carga sus crías. Esta metáfora destaca el hecho de que el pueblo de Israel está amparado en Dios, el gran Pastor. 

                El aguijón, desde los tiempos bíblicos, se usa para mantener al buey o al ganado en marcha. Así, como un aguijón, una palabra sabia o una verdad importante puede ser desagradable cuando se aplica por primera vez, pero nos mantendrá en marcha en dirección de Dios. “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”(Hebreos 4:12) 

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                  Un alimento espiritual trascendente

                  Mi hija, en el programa educativo virtual "Aprendo en Casa" de 5 años, aprendió en una de sus clases que los alimentos son sustancias nutritivas que toma un organismo o un ser vivo para mantener vitales nuestras funciones corporales, los cuales se clasifican en alimentos energéticos, constructores y reguladores. Para ser honesto, yo desconocía esta clasificación. ¡He aprendido junto con mi hija! Sin embargo, la Biblia nos habla de otra clase de alimento muy necesario para una vida plena. 

                  La "comida" a que Jesús se refiere en Juan 4:34 es el alimento espiritual. Incluye más que estudio bíblico, oración, ayuno o asistencia a la iglesia. También nos alimentamos haciendo la voluntad de Dios y ayudando a terminar su obra completa en nuestra vida y en el mundo. Si de gracia hemos recibido, de gracia también debemos dar (Mateo 10:8). Esto significa que, no solo nos alimentamos con lo que ingerimos, sino también con lo que damos en nombre de Dios.

                  La Santa Cena es un alimento simbólico que proclama la vida de Cristo, sus sufrimientos, su muerte sacrificial, su resurrección y la esperanza de su segunda venida; nos recuerda la muerte del Señor hasta su regreso. Pero tiene que ser evidenciada, ¿cómo?, preservando y propagándola por medio de la santidad y la proclamación del evangelio a toda criatura. Como iglesia estamos en el mundo pero no debemos ser del mundo. Éticamente debemos constituir una comunidad apartada, aunque socialmente debemos ser una comunidad involucrada y preocupada por la situación espiritual, moral, social y política de nuestro país.

                  1. If freely we have received, https://slopegame3d.com freely we must also give (Matthew 10:8). This means that we not only feed ourselves with what we eat, but also with what we give in the name of God.